Por Rubén Alvarez Escobar Balcázar, estudiante de la
licenciatura en Derecho con especialidad en Derecho Internacional en la
Universidad De Las Américas Puebla.
LO PRIMERO QUE se necesita para resolver un problema, es
admitir que existe uno. Si bien el sistema educativo en México ha tenido
grandes avances en las últimas décadas, aún subsisten grandes retos y áreas de
oportunidad que se necesitan enfrentar.
A la luz de lo anterior, tiene
perfecto sentido que en 2013 tuviera lugar una reforma estructural al sistema
educativo. Pero sería muy ingenuo pensar que con la mera aprobación y entrada
en vigor de la reforma educativa es suficiente para verdaderamente mejorar la
educación en México. Por tanto, es
crucial que en estos primeros años las palabras y las intenciones, se traduzcan
en acciones y resultados. Y así es como surge el primero –de muchos que
podrían mencionarse– de los retos para la educación en México que mencionaré en
este espacio.
·
Implementación eficiente de la reforma educativa
Los cambios que la reforma educativa prevé, como cualquier
otro cambio, cuesta. De acuerdo al presupuesto de egresos del año pasado, se
calculó que la implementación de la reforma requería de 9 mil millones de pesos, tan solo para echarla a andar. (Ref. i) Ahora bien,
cuando hablamos de cifras tan grandes de dinero evidentemente habrá quienes
estén al acecho esperando el momento para llenar sus bolsillos.
Por tanto, la vigilancia de los
recursos y su correcta utilización deberá ser especialmente importante en este
escenario, pues de lo contrario se corre el riesgo de que a largo plazo los
resultados no sean los esperados, y que esto se deba al “arte” de la
desaparición y desvío de fondos, materias en las que más de un funcionario
público mexicano parecieran tener doctorado.
El reto es que el gobierno federal
mantenga al implementar la reforma educativa el mismo nivel de interés e
impulso que tuvo tratándose de su aprobación y divulgación.
·
Calidad más allá de un examen
Carece de sentido pensar que un examen es suficiente para
medir las aptitudes y el aprendizaje. Cada estudiante tiene características
propias, necesidades específicas, intereses y gustos diversos, ¿cuál es la
lógica de evaluarlos a todos de la misma forma? Calidad no es memorizar información y vomitarla en un examen. Esto
aplica también cuando hablamos de evaluar a los maestros, pues no es suficiente
con evaluarlos respecto a sus conocimientos académicos, sino también es
necesario que se tomen en cuenta sus habilidades de enseñanza y sus virtudes
como persona, pues un verdadero educador es más que simplemente un transporte
de información.
El reto radica entonces en que la
educación de calidad se entienda como el formar mejores ciudadanos y personas,
que tengan las herramientas de desarrollarse al máximo para vivir sus vidas, y
no para presentar un examen.
·
Abatir la violencia comenzando por el salón de clases
El bullying es una problemática que necesita ser atacada.
México ha sufrido en años recientes una escalada de violencia sin precedentes,
¿y cómo no si en los mismos planteles educativos los niños encuentran un lugar
en donde la violencia es desestimada, tolerada e incluso en algunos casos
promovida?
Las personas que hoy forman parte
de la violencia fueron formadas en nuestra sociedad, no son alienígenas que
llegaron a nuestro planeta. Las escuelas
son el lugar donde convergen y se forman durante el gran parte del día y del
año nuestros futuros reemplazos de la sociedad. Si queremos una sociedad
sin violencia, el reto se encuentra en asegurar una infancia sin violencia.
·
Inclusión real
De acuerdo al Censo Nacional de Escuelas, Maestros y
Estudiantes de Educación Básica y Especial, llevado a cabo en 2013 (Ref. ii), encontramos
que más de 9 millones, esto es, un 39.5
porciento de los estudiantes de educación básica y especial no cuentan con
acceso a Internet; así mismo, tenemos que hay más de 2 millones que hablan
alguna lengua indígena y más de un millón que tienen alguna discapacidad
física, mental, o intelectual; el 17.2 porciento de las escuelas de educación
básica y especial aún tienen techo de lámina, asbesto o cartón; el nueve
porciento no tiene acceso a sanitarios; y el cinco porciento no tiene luz
eléctrica.
¿Qué nos dice todo esto?, que es
necesario que la “equidad” que la reforma educativa adopta como uno de sus
ejes, contemple datos como estos al momento de implementar las políticas
públicas, entendiendo que en nuestra sociedad imperan condiciones diversas que
tienen que ser tomadas en cuenta.
El reto, entonces, es que la educación
en México sea verdaderamente inclusiva, tomando en cuenta factores como la alfabetización digital, la preservación
de la riqueza cultural, la diversidad de creencias y formas de pensar, la accesibilidad a las instalaciones educativas,
y muchos más, de forma que ninguna persona quede fuera de los beneficios de la
educación por motivos económicos, de salud, o por su origen, por mencionar
algunos.
Estos son solamente algunos de los
muchos retos que la educación en México tiene. Y tomando en cuenta esto, es
importante reflexionar sobre los otros que no han sido mencionados o que aún no
se visualizan claramente, pues mientras tengamos identificados cuáles son los
retos, habrá la posibilidad de trazar un camino definido para superarlos.
Ref. i. Padilla Fajardo, Lizbeth, La reforma educativa, la propuesta ‘más costosa’ de Peña Nieto, CNN México, 09 de septiembre de 2013, http://mexico.cnn.com/nacional/2013/09/09/la-reforma-educativa-la-propuesta-mas-costosa-de-pena-nieto
Ref. ii. Olivares Alonso, Emir, Ofrece la SEP estadísticas adicionales al censo de escuelas, maestros y alumnos, La Jornada, 22 de septiembre de 2014, http://www.jornada.unam.mx/2014/09/22/sociedad/041n1soc

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