Por:
Juan Carlos
Meneses Velázquez
Director del
Instituto de la Juventud Atlixquense
“Adquirir
desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia: tiene una
importancia absoluta.” Aristóteles
El trabajo juvenil en una
campaña política puede hacer diferencia en los resultados obtenidos, por el
dinamismo y actualidad en la que están involucrados.
Hay jóvenes interesados en
la política y una campaña puede descubrir el potencial de cada uno de ellos. Y
no olvidemos, qué concepto tienen de la política la mayoría de los jóvenes.
Con buenas intenciones los
jóvenes aceptan integrarse a una campaña y por varias razones que van desde
aterrizar proyectos o ideas hasta no aburrirse en casa.
Por ello, quisiera hacer
algunas observaciones a manera de recomendación:
·
Brindarles
retos o responsabilidades directas, tan complejas como se considere su
capacidad.
· Evitar (por
favor) considerar a los jóvenes como la mano de obra barata, sino como
operatividad con potencial, claro si tienen un buen guía. No “abandonarlos” en
las actividades y planear para ellos acciones de agradecimiento y/o
reconocimiento.
·
Incluirlos
en la toma de decisiones importantes, recordando que ellos están insertados en
la sociedad y tienen información fresca de la realidad o de su percepción.
·
Cuando
un líder o coordinador, más que ver a los jóvenes como personas potenciales los
ve como simple resultado de su propio poder de convocatoria, los chavos lo
notan de una u otra forma y comienzan a desanimarse, incluso abandonar las
actividades.
·
Si
los jóvenes serán los que continuarán la labor política que actualmente lo
desarrollan principalmente adultos con trayectoria y experiencia, se debe
considerar con justa dimensión e importancia cada actividad con los jóvenes.
Insertarlos prudentemente, ya sea individual o grupalmente a las reuniones de
alto nivel.
·
Si
fuera coalición de partidos políticos, forzar la convivencia entre sus
respectivos grupos juveniles. Lo que les dará experiencia en diversos valores,
como en competencia, negociación, incluso tolerancia.
·
Escuchar
sus propuestas de acciones, corregirles y aumentar la calidad en la planeación
y respaldarlos moral y estructuralmente.
·
Cerciorarse
que aprendan las prioridades en campaña o ideología del partido para que sus
acciones sean coherentes.
·
Seguir
luchando por ser personas con ética y moral, para que esta relación
intergeneracional, sea enriquecedora para las grandes necesidades del país.
“No existen
jóvenes malos, sino jóvenes mal orientados” S. Juan Bosco

No hay comentarios.:
Publicar un comentario