martes, 6 de agosto de 2013

Los jóvenes en la política y las campañas electorales


Por: Juan Carlos Meneses Velázquez
Director del Instituto de la Juventud Atlixquense

“Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia: tiene una importancia absoluta.” Aristóteles

El trabajo juvenil en una campaña política puede hacer diferencia en los resultados obtenidos, por el dinamismo y actualidad en la que están involucrados.


 Hay jóvenes interesados en la política y una campaña puede descubrir el potencial de cada uno de ellos. Y no olvidemos, qué concepto tienen de la política la mayoría de los jóvenes.

Con buenas intenciones los jóvenes aceptan integrarse a una campaña y por varias razones que van desde aterrizar proyectos o ideas hasta no aburrirse en casa.

Por ello, quisiera hacer algunas observaciones a manera de recomendación:

·         Brindarles retos o responsabilidades directas, tan complejas como se considere su capacidad.
·         Evitar (por favor) considerar a los jóvenes como la mano de obra barata, sino como operatividad con potencial, claro si tienen un buen guía. No “abandonarlos” en las actividades y planear para ellos acciones de agradecimiento y/o reconocimiento.
·         Incluirlos en la toma de decisiones importantes, recordando que ellos están insertados en la sociedad y tienen información fresca de la realidad o de su percepción.
·         Cuando un líder o coordinador, más que ver a los jóvenes como personas potenciales los ve como simple resultado de su propio poder de convocatoria, los chavos lo notan de una u otra forma y comienzan a desanimarse, incluso abandonar las actividades.
·         Si los jóvenes serán los que continuarán la labor política que actualmente lo desarrollan principalmente adultos con trayectoria y experiencia, se debe considerar con justa dimensión e importancia cada actividad con los jóvenes. Insertarlos prudentemente, ya sea individual o grupalmente a las reuniones de alto nivel.
·         Si fuera coalición de partidos políticos, forzar la convivencia entre sus respectivos grupos juveniles. Lo que les dará experiencia en diversos valores, como en competencia, negociación, incluso tolerancia.
·         Escuchar sus propuestas de acciones, corregirles y aumentar la calidad en la planeación y respaldarlos moral y estructuralmente.
·         Cerciorarse que aprendan las prioridades en campaña o ideología del partido para que sus acciones sean coherentes.
·         Seguir luchando por ser personas con ética y moral, para que esta relación intergeneracional, sea enriquecedora para las grandes necesidades del país. 



“No existen jóvenes malos, sino jóvenes mal orientados” S. Juan Bosco

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