miércoles, 10 de octubre de 2012

Situación del outsourcing en México


Humberto Jara Uribe

Lic. en Relaciones Internacionales por la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP)
Una de las razones por las que queremos un país competitivo es provocar mejoría en la calidad y los precios de bienes y servicios. Tanto en el sector público como privado, la búsqueda y perfeccionamiento de los valores de eficiencia y eficacia puede dirigirnos a un campo práctico que es la competitividad. En un medio de competitividad la especialización es importante y permite la eficiencia y eficacia de los recursos. Debido a que la división del trabajo en las organizaciones obedece a una simple regla terrenal de la condición humana: nadie puede hacerlo todo. El tiempo y las condiciones, tanto físicas como de conocimiento, son reglas inquebrantables en las organizaciones.  Es así que una de las ventajas de la especialización y recurrir a expertos, bajo la lógica de la división del trabajo, sostiene empresas e industrias de todos los rubros en la economía política actual.  
La división de trabajo entre distintas organizaciones es una forma de comprender la práctica del outsourcing, conocido también como subcontratación. En este año 2012, en México se ha planteado una reforma laboral que permita la flexibilidad necesaria para la creación de nuevos empleos. Lo anterior resume el propósito por parte de distintos actores de la iniciativa privada y pública. Sin embargo, tal parece que el término, quizá como consecuencia de su traducción al español, ha traído dudas y miedos para con los derechos de los trabajadores. Es así que en medios de comunicación, incluyendo redes sociales, medios noticiosos, grupos sindicales y partidos políticos se han mostrado en contra sin ofrecer argumentos. Si alguno existe se basa en conjuros y prejuicios de temer un México con menos derechos. Por lo tanto, grupos sindicales, en general, temen la pérdida del contrato colectivo. De forma que todo esto se ha reflejado en el consenso general de la necesidad de regular la dinámica del outsourcing.    

Formas de Outsourcing

Sin duda la subcontratación debe regularse. Para acercarse conceptualmente al término, Ermida y Colotuzzo hacen una distinción jerárquica que coloca los siguientes términos por orden descendente y comprensión amplia: descentralización, tercerización y subcontratación.[1] Cabe mencionar que en la iniciativa pública la descentralización es una alternativa para mejorar los servicios y acercarse a la población con un enfoque de atención al cliente. En algunos casos, los gobiernos locales o estatales no tienen los recursos para ofrecer servicios públicos debido a que no tienen la experiencia técnica ni la infraestructura. La inversión necesaria para generar la empresa que entregue un servicio a la ciudadanía puede ser muy costosa. En este caso, la subcontratación en los gobiernos facilita la entrega de muchos servicios; un ejemplo clásico es el servicio de gestión de desechos sólidos o basura. De modo que la tercerización no está tan lejos de nuestra realidad y sus trabajadores o ciudadanos siempre pueden comprobar sus ventajas, sea en eficiencia o eficacia.

Un posible Consejo Ciudadano, podría dar información al ciudadano y
rendirle cuentas sobre la regulación de esta políticas.

Una propuesta, esperemos no esté tan lejos de nuestra realidad, es alcanzar niveles de rendición de cuentas hacia la ciudadanía con los servicios de un tercero de la iniciativa privada. Si bien la rendición de cuentas y transparencia se queda en un plano gris con simples cifras o en el plano político por medio de organizaciones ciudadanas y voto; la ciudadanía puede ser informada por parte de un tercero sobre los resultados de las políticas públicas y los costos de la administración en turno.      
Segundo, buscar la distinción de responsabilidades entre actores será muy importante y valorable de desarrollarse una reforma laboral acorde al tiempo de comercio global que vivimos. Debido a que no hay un consenso unitario en la definición del término y que cruza entre la delgada línea del comercio internacional.[2] El Outsourcing debe ser regulado con la intención de involucrar nuevos empleos en la economía formal. Es importante aclarar que la tercerización puede ser a nivel local como internacional.  
En la actualidad la poca cantidad de jóvenes que terminan un grado superior indudablemente desarrollarán ideas y proyectos. Un ambiente de generar negocios, aplicar ideas e innovar se está gestando en México. Esto lo podemos ver simplemente cuando el acceso al mundo de la información quiebra comportamientos indiferentes y genera una inquietud de realizar.

[1] Oscar Ermida Uriarte y Natalia Colotuzzo, “Descentralización, tercerización y subcontratación” (2009 [citado el 29 de septiembre de 2012] Oficina Internacional del Trabajo), pág. 9. Disponible en http://white.oit.org.pe/proyectoactrav/pry_rla_06_m03_spa/publicaciones/documentos/estudio_descentralizacion_tercerizacion_subcontratacion.pdf
[2] Mary Amiti y Shang –Jin Wei, “Fear of service outsourcing: is it justified?”  Economic Policy (Abril 2005 [citado el 29 de septiembre de 2012] Gran Bretaña: International Monetary Fund Research Deparment y CEPR y NBER), pág. 313. Disponible en  http://www.oecd.org/science/scienceandtechnologypolicy/35333668.pdf pág. 313.

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